
Ya parece que se va definiendo el maillot. Adjunto los logos que en principio estan teniendo mas aceptación para que veais como quedan

A que sorprende¡¡¡
Sin miedo al copyright podemos buscar la inspiración donde se desee.

LOGO 5%5B1%5D.jpg)
%5B1%5D.jpg)

Las ruedas son opcionales.
LOGO 8
LOGO 9


SEGUNDO DOMINGO
Esta vez eramos solamente 4 los aguerridos ciclistas que nos encontrabamos ante las puertas de la carpintería. Yo no podía faltar pues con todo preparado para asistir al Brujo y suspenderse finalmente tenía ganas de liberar energías acumuladas.
Por un lado teníamos a Andrés Camacho, Juan Gonzalez y por el otro a Miguel Morales y a mi (Guerry) que habíamos quedado y nos pasamos por la Portería por ver si nos encontrabamos con alguien, nadie mas aparecía asique decidimos emprender el camino hasta las antenas, esta vez teníamos ganas de llegar hasta el lugar mas alto.
Hacía un frio increible, de estos que te hacen cuestionarte si habría sido mejor quedarse en casa bajo las manticas y no salir en toda la mañana de entre ellas.
Se notaba que el grupo era fuerte y estabamos tirando con ganas hacia arriba, con tanto impetu que un pobre negrico que iba a "comprar" mandarinas en bici nos vió adelantarle a una velocidad increible y nos miraba con incredulidad, viendo como donde él se había parado, para seguir andando, nosotros tirabamos como misiles.

En mitad del ascenso justo en el serpenteo aparece bajo nosotros otro ciclista que se veía acercarse a una velocidad de infarto... no tardó mucho en darnos alcance... era José Murcia, una de las máquinas ciclistas que tenemos en Cuevas, que habiendo llegado tarde a la cita se había propuesto darnos caza... ya vaya si lo logró.
Llegamos a las antenas en un muy buen tiempo en crono, pero el frio era incomodo lo que nos hizo disfrutar poco tiempo de las vistas nevadas de las sierras cercanas y en menos que canta un gallo estabamos en pleno descenso... otra vez, tomamos camino a la Era Alta hacia Portilla y luego hasta Cuevas.
Miguel Morales nos invita a un café en el Mesón, oferta que solo aceptamos Andrés y yo... y tras la invitación, cada mochuelo a su olivo y hasta la próxima.

Multitud de pozos inundan la sierra y nuestro objetivo, o eso parecía, era soterrarlos. No quedo pozo sin su ración de piedras. Al final tirábamos las piedras con desgana.
Y continua la subida. Las piernas queman y la camiseta se empapa. Estamos cogiendo altura y nos acercamos a la famosa Maquina de vapor. 
Se acabaron los caminos anchos y definidos. A partir de ahora vereas que le dan mas chicha a la ruta. Al final de las vereas llegamos a un mirador justo encima del Barranco del Jaroso con unas vistas preciosas.








Para poner el colofón a una gran jornada nos fuimos al Bar el Lucero a comer como locos acompañados de algunos senderistas pasivos Leo, Fer y Rocío (creadora del blog).
Posiblemente sea el inicio de una nueva etapa senderista, ¿quien sabe?. La verdad es que lo pasamos en grande. Repetimos??